Soy y sigo siendo un fanático de la música en español. Es que me gusta entender lo que escucho. El poco dominio del inglés no se debe a una profunda convicción antiimperialista (desearía que fuera así) y responde más bien a la vergonzosa y frustrante actividad de no saber lo que se dice.
Ahora bien, una pieza musical no se compone sólo de palabras y la sonoridad no tiene fronteras ni lenguajes. Esto lo ha entendido muy bien el chileno, que adora a un sinnúmero de artistas y no duda en corear las canciones al son de un buen y explícito "wanchunflero".
Con el fin de cambiar mi "wanchunflera" cultura musical, decidí buscar en youtube (poner la cancion de agrado y agregar "subtitulada"). Comencé con un grupo que me había gustado de niño: Deep Purple. Y la verdad, ahora entiendo por qué tanto virtuosismo instrumental.
Highway Star dice algo así:
"Nadie va a tomar mi coche.
Voy a hacerlo correr por la pista
Nadie va a vencer a mi coche
Va a romper la barrera del sonido
ohh!!, es una máquina de matar. Lo tiene todo,
Fuerza motriz, neumáticos grandes, de todo"
Sin ir más lejos la famosísima "Smoke on the Water" relata un incendio. No hay introspección, menos algun mensaje de contracultura, sólo un incendio y, por supuesto, una gran banda sonora. No podemos culpar a los ácidos, ni a los estupefacientes; Los Jaivas son prueba de ello.
Indagando y reflexionando llegué a tres posibilidades para convertir letras malas en grandes hits musicales:
1) Los sinceros: sus letras explicitan que no dirán nada. Ejemplos: "Esta canción no dice nada" Pancho del Sur), "No tengo nada que decir" (Fito & Fitipaldis).
2) Lengua propia: han decidido inventar un idioma. Ejemplos: "Gagogigagao" (Guru-Guru el mismo del Profesor Rosa el que quiera hacer memoria aquí ) la letra es indescriptible. Como novedad en este ítem encontramos al grupo islandés "Sigur Rós", quienes en sus primeros discos decidieron inventar una lengua propia que llamaron "hopelandic". Mención honrosa para "La la" (31 Minutos).
3) Virtuosismo: aquí el vocalista está de adorno y el resto del tiempo se la pasa acompañando con las palmas a sus virtuosos compañeros. Ya dimos el ejemplo de Deep Purple y así tenemos a unos cuantos grupos con poca imaginación lírica.
En fin, a la música no hay que entenderla, hay que sentirla y disfrutarla. En gustos no hay nada escrito. !!Viva el Wanchunflero!!
!!Viva el güanchunflero!!
martes, 3 de noviembre de 2009
Publicado por David Burgos en martes, noviembre 03, 2009 2 comentarios
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